domingo, 15 de septiembre de 2013

¿Para que sirve una novela? :" Cada novela dice al lector: 'las cosas son más complicadas de lo que tú crees'.

http://mejuegolaboca.blogspot.com.ar/2012/02/un-editor-abusivo-kundera-y-la-herencia.html

Un editor abusivo, Kundera y la herencia de Cervantes

De una anécdota ficticia y su relación con el espíritu del periodismo y el espíritu de la novela. Cualquier parecido con la realidad, no es coincidencia.  



Cuentan que en una fecha ni muy lejana ni muy cercana, un Editor de una sección de un periódico ejercía su pequeño poder con abusiva ignorancia. 

Llegó a sus manos un texto de delicada belleza, que combinaba lo sencillo y lo complejo con acierto. 

Sin embargo, el Editor alegó que habría que cortar las analogías y juegos de lenguaje, pues no eran lo suficientemente simples para que el lector ("ese estúpido para el que escribimos", insinuaba su tono arrogante) lo pueda entender. 

"Pero el lector no es un imbécil. Entiende de metáforas y comparaciones. No hay que limitarlo a un lenguaje tan básico; hay que retarlo", se atrevió alguien a decir. El Editor se sonrojó ante tal afrenta, y furioso volvió a su diminuto trono a mutilar con saña las letras que habían delatado sus prejuicios de considerar al lector un ser incapaz, un lector inferior. 

Su ceguera refleja la ceguera del periodismo actual y también el espíritu de los medios de comunicación, que se contrapone, por ejemplo, al espíritu de la novela.  



En el primer capítulo del libro El arte de la novela, Milan Kundera trata de dilucidar el trasfondo de 'La desprestigiada herencia de Cervantes'. El escritor checo define que la esencia de la novela deambula entre la duda, la relatividad, la ambigüedad y la interrogación, y sostiene que su razón de ser es la de mantener el "mundo de la vida" permanentemente iluminado y la de protegernos contra "el olvido del ser". De allí que sea tan necesaria su existencia en la actualidad. Pero, advierte que el reduccionismo que aqueja a todas las obras artísticas y culturales atenta contra su espíritu. 

"La novela (como toda la cultura) se encuentra cada vez más en manos de los medios de comunicación; éstos, en tanto que agentes de la unificación de la historia planetaria, amplían y canalizan el proceso de reducción; distribuyen en el mundo entero las mismas simplificaciones y clichés que pueden ser aceptados por la mayoría, por todos, por la humanidad entera. Y poco importa que en sus diferentes órganos se manifiesten los diversos intereses políticos. Detrás de esta diferencia reina un espíritu común. Basta con hojear los semanarios políticos norteamericanos o europeos, tanto los de izquierda como los de derecha, del Time al Spiegel; todos tienen la misma visión de la vida que se refleja en el mismo orden según el cual se compone su sumario, en las mismas secciones, en las mismas formas periodísticas, en el mismo vocabulario y el mismo estilo, en los mismos gustos artísticos y en la misma jerarquía de lo que consideran importante y lo que juzgan insignificante. Este espíritu común de los medios de comunicación disimulado tras su diversidad política es el espíritu de nuestro tiempo. Este espíritu me parece contrario al espíritu de la novela. 

El espíritu de la novela es el espíritu de la complejidad. Cada novela dice al lector: 'las cosas son más complicadas de lo que tú crees'. Ésa es la verdad eterna de la novela, que cada vez se deja oír menos en el barullo de las respuestas simples y rápidas que preceden a la pregunta y la excluyen. Para el espíritu de nuestro tiempo, o tiene razón Ana o tiene razón Karenin, y parece molesta e inútil la vieja sabiduría de Cervantes que nos habla de la dificultad de saber y de la inasible verdad".

 Fragmentos tomados de El arte de la novela, de Milan Kundera, Fábula Tusquets Editores, México, 2009.