lunes, 22 de agosto de 2016

CONSEJOS DE JACK KEROUAC PARA LA ESCRITURA ESPONTÁNEA

Jack Kerouac es la punta de lanza de los escritores de la generación Beat. En 2012 se estrenó la película On The Road dirigida por Walter Salles, que trata de captar el espíritu de la novela homónima de Kerouac, publicada en 1957: un espíritu de libertad y búsqueda de la autenticidad a toda prueba fuera de los convencionalismos de la sociedad estadunidense de posguerra.
 Como muchos otros escritores, Kerouac solía hacer listas con aquello que servía para echar a andar la maquinaria de la imaginación, con aquello que lo ayudaba a recordarse el lugar de la escritura y que tenía sobre todo la función de servir como un mapa de su propia alma.
 Esta lista de pautas para la escritura espontánea es una reflexión de los procesos escriturales de Kerouac, los cuales dan su particular acabado a sus libros: On The Road, por ejemplo, fue escrito en un “semitrance” de tres semanas como el descrito en “Estado Mental”: un flujo ininterrumpido que Kerouac describe como hacer un boceto de memoria de un objeto recordado, o como un río que atraviesa las inhibiciones de la mente racional y queda representado en la página, a la manera en que un rayo queda “representado” en las ruinas de un árbol.
En la traducción hemos decidido conservar e incluso reproducir, en lo posible, la sintaxis espontánea e incluso descuidada de Kerouac, así como lo que parecerían, para el lector cuidadoso, faltas de ortografía o errores de tipeo: muchas veces no se trata de oraciones con estructura sujeto-verbo-predicado, sino de imágenes que nos permiten echar un vistazo a un estado emocional o un inasible lugar mental tal como se revelaba para Kerouac, así como a su impronta de no corregir sus escritos para conservar los “errores” que son errores solamente para la mente racional, pero que para el artista forman parte del tránsito de ese contenido que necesita expresarse a través de él.
COLOCACIÓN: El asunto está colocado frente a la mente, siempre en realidad. como en un boceto (frente a un paisaje o taza de té o rostro viejo) o está colocado en la memoria donde se vuelve el boceto remembrado de una imagen-objeto definido.
 PROCEDIMIENTO: Al ser tiempo la esencia en la pureza del habla, hacer bocetos con lenguaje es flujo ininterrumpido desde la mente de los secretos personales ideas-palabras, soplando (como un músico de jazz) en el sujeto de la imagen.
MÉTODO: Sin puntos que separen las oraciones-estructuras de por sí arbitrariamente infestadas por falsas pausas y tímidas usualmente innecesarias comas—sino el vigoroso guión largo separando respiración retórica (como el músico de jazz dibujando alientos entre frases ejecutadas) —“pausas medidas que son la esencia de nuestra habla” – “divisiones de los sonidos que escuchamos” –tiempo y cómo dejarlo escrito.” (William Carlos Williams)
ALCANCE: No “selectividad” de expresión sino seguir la desviación libre (asociación) de la mente en sujetos del soplido ilimitados mares de pensamiento, nadando en un mar de Inglés con ninguna disciplina sino los ritmos y la exhalación retórica y la imperiosa declaración, como un puño cayendo en una tabla con cada afirmación, ¡bang! (el guión largo)—Sopla tan hondo como quieras—escribe tan profundamente, pesca tan en el fondo como desees, satisfácete primero, luego el lector no puede fallar en recibir el shock telepático y significado-emoción por las mismas leyes operando en su propia mente humana.
DEMORA EN PROCEDIMIENTO: Sin pausas para pensar la palabra adecuada sino el apilar infantil de la escatológica acumulación de palabras hasta que la satisfacción sea obtenida, lo que resultará ser un gran ritmo añadido a un pensamiento e irá en acuerdo con la Gran Ley de la cadencia.
CADENCIA: Nada es fangoso que corra en el tiempo y las leyes del tiempo—El énfasis shakesperiano de la necesidad dramática de decir ahora en propia forma inalterable o para siempre morder la lengua –no revisiones (excepto obvios errores racionales, como nombres o inserciones calculadas en un acto no de escritura sino de inserción.)
CENTRO DE INTERÉS: Comienza no de idea preconcebida sobre qué decir acerca de imagen sino desde el centro precioso de interés en sujeto de imagen al momento de escribir, y escribe hacia afuera nadando en mar de lenguaje a desfogue periférico y agotamiento –No recapacites excepto por razones poéticas o de P.S. Nunca recapacites para “mejorar” o justificar impresiones, pues, la mejor escritura siempre es siempre el exprimir personal más doloroso lanzado desde la cálida cuna de la mente protectora –saca de ti mismo la canción de ti mismo, ¡sopla! –¡ahora! –tu manera es la única manera –“buena” –o “mala” –siempre honesta (“ridícula”), espontánea, “confesionales interesantes, porque no “trabajados”.) El trabajo es trabajo.
ESTRUCTURA DE TRABAJO: Las estructuras bizarras modernas (ciencia ficción, etc.) se levantan desde el lenguaje en estado muerto, temas “diferentes” dan la ilusión de “nueva” vida. Sigue toscos límites al dispersar movimiento sobre el sujeto, como el río a la roca, tanto como el flujo mental sobre el centro precioso necesite (deja correr tu mente por él, una vez) llegando al pivote, donde lo que era “comienzo” tenuemente formado se vuelva “final” exigentemente definido y el lenguaje alcance en la carrera la meta del tiempo— corre para trabajar, siguiendo leyes de Forma Profunda, a la conclusión, últimas palabras, última gota—la Noche es El Fin.
ESTADO MENTAL: De ser posible escribe “sin conciencia” en semitrance (como la famosa “escritura en trance” de Yeats) permitiendo al inconsciente admitir el propio lenguaje desinhibido interesante necesario y tan “moderno” que el arte consiente censuraría, y escribe excitadamente, velozmente, con errores de escritura o tipeo, de acuerdo a (como del centro a la periferia) las leyes del orgasmo, el “ofuscamiento de la consciencia” de Reich. Ve de lo interior hacia lo relajado y dicho.