domingo, 14 de septiembre de 2008

Abelardo Castillo tarda en arrancar y miente existosamente

Puedo explicar cómo se me ocurre un cuento. Una vez en un hotel tuve que pedir una guía de teléfonos para buscar un número , pero no vi el número , en ese momento concebí el final de un cuento que es todo un cuento . Un señor que va a un lugar y que de pronto al irse recuerda a una mujer que fue muy importante y que por alguna razón la busca en la guía y cuando ve su nombre ve un número que no puede distinguir , y se da cuenta en ese mismo instante que el tiempo ha pasado , que ya esa relación es absolutamente inútil . Todo eso en un núcleo que es el final del cuento. El comienzo no aparece con la misma facilidad . El comienzo me cuesta, siempre está determinado por el final. "Vivir es fácil, un pez está saltando" que está en "Las panteras y el templo" está estructurado por una frase que escuché en Córdoba: " Un cuento es un hombre solo encerrado en una habitación tocando el clarinete y que de pronto se tira por la ventana" . Y yo pensé : "Qué cuento". Estaba tan estructurado en sí mismo que era imposible escribirlo de otro modo. Estuve como diez años antes de decirme a escribir la primera palabra, hasta haberlo resuelto entero en mi cabeza. Y en general , cuando me siento a escribir un cuento no modifico nada. Cuando escribí "El hermano mayor" que está en "Las maquinarias del templo" , lo había contado infinitas veces antes de haberlo escrito. Para mí, escribir un cuento hoy no implica que se me ocurrió ayer sino hace mucho tiempo . El último cuento que escribí hace un mes estuvo dando vueltas desde hace diez años y no tenía ganas de escribirlo . El acto de escribirlo es doloroso ; prefiero tenerlos en esa zona donde de algún modo se escriben solos . He descubierto por ejemplo que los cajones escriben . Uno mete un texto en un cajón , y después puede descubrir que es un mamarracho o que mejoró notablemente. Por eso me da tanto trabajo escribir novelas , es una angustia terrible, no se sabe realmente adónde uno va.Yo terminé de escribir "Crónica de un iniciado" porque sentía que me estaba impidiendo escribir otras cosas. Yo vivía con esos personajes , podía meterme en cualquier capítulo de la novela sin el menor esfuerzo y sabía qué pasaba a las dos y cuarto de ese día , me podía situar en el momento en que iba caminando por la calle sin tener el texto delante , los personajes tenían una gran realidad para mí. Cuando se publicó el libro, los personajes se transformaron en personajes de otros . El libro se separó rotundamente de mí para siempre . que quería era tener un manuscrito más o menos legible. La que se encargó con gran predisposición y utilizando su tiempo personal fue Sylvia que un día decidió pasarlo todo en limpio porque era imposible de leer . Las hojas se caían a pedazos, mientras más sucios están los papeles en que escribo, mejor. No me interesaba terminarlo , y cuando lo terminé, sentí que no podía escribir más . Estaba con una especie de sabatismo , el de la obra , ya había escrito la obra importante. Cosa que siempre me pareció un disparate , uno escribe lo que puede.("Página 12", 31/7/94)

"Lo mejor , creo yo, es que un personaje no se parezca demasiado a una persona en especial, y mucho menos al autor : un buen novelista o un buen dramaturgo están siempre muy por debajo de la gente que inventan. Por eso es tan decepcionante conocer a ciertos escritores famosos.("Página 12", 6/3/94)
Casi todos los talleres literarios son malos . Existen porque nadoe puede vuivir de la literatura, entonces es un buen negocio agarrar diez o quince personas y ciobrarles un poco por mes . Con eso, más o menos se tira . Por eso, talleres realmente buenos en Buenos Aires debe haber uno o dos. Nadie le puede enseñara escribir a nadie , a lo siumo alguien puede aprender a escruibir , pero lo mismo que aprende en el taller lo puede aprender en su casa trabajndo con sus textos . Antes de tener estilo propio hay que aprender a escribir bien . Eso es todo lo que sé de la literatura . El escritor rehace un mundo que se le da despedazado , y eso que vuelve a construir es un hecho estético . En general cuando digo “YO”es cuando más descaradamente miento , porque eso me permite entrara en un personaje que ya tiene la autoridad de la primera persona , y miento con una gran alegría porque he resuelto el problema de hacer intervenir la ficción en la realidad . ( Boutique del Libro , 1997)