miércoles, 24 de septiembre de 2008

Pablo Neruda y la máquina de escribir

Escribo donde puedo y cuando puedo, pero siempre estoy escribiendo. Desde que tuve un accidente en el que me fracturé un dedo y no pude usar la máquina de escribir durante unos meses , he vuelto a la costumbre de mi juventud y escribo a mano . Cuando se me curó el dedo y pude volver a usar la máquina descubrí que la poesía que escribía era más sensible , sus formas plásticas cambiaban con mayor facilidad. En una entrevista , Robert Graves dice que para poder pensar uno tiene que rodearse de la menor cantidad posible de cosas que no están hechas a mano . La máquina de escribir me distanciaba de una intimidad más profunda con la poesía y la mano volvió a acercarme a esa intimidad. No tengo horario fijo, pero prefiero escribir a la mañana . Es decir, que si no estuibviera usted aquí jhaciçendome perder el tiempo ( y perdiendo el suyo) , estaría escribiendo . Perferiría escribir todo el día, pero la plenitud de una idea , de algo que sale de mí de manera tumultuosa, me deja satuisfecho, o exhausto, o calmo , o vacío. Es decir, no puedo continuar . Aparte de eso, me gusta demasiado la vida como para quedarme sentado ante el escritorio todo el día . Med gusta participar en el movimeinto de la vida , de mi casa , de la política y de la naturaleza. Me la paaso yendo y viniendo. Peroe scribo intensamente siempre que puedo y en el lugar donde esté . No me molesta que haya mucha gente alrededor . ( “ Confesiones de escritores” El Ateneo, 1996)