miércoles, 24 de septiembre de 2008

Julio Cortázar : condenado a escribir

Corrijo muy poco cuando escribo. Eso es porque las cosas ya han sido elaboradas en mi interior. Pero no tengo ningún método en absoluto. Cuando me siento a escribir un cuento, dejo caer todo lo demás : escribo el cuento. Y a veces , cuando escribo un escribo un cuento, en los dos o tres meses que siguen puedo escribir dos o tres más. En general, los cuentos vienen en serie . Escribir uno me deja en un estado receptivo, y después “ capto” otro. Ya ve la clase de imagen que uso, pero es así : la historia “ cae “ dentro de mí. Pero también puede pasar un año sin que escriba nada...nada. Estos últimos años me la he pasado escribiendo artículos políticos , pero que no tienen nada que ver con la literatura...son cosas militantes Aquí en París escribí una gran parte de Rayuela en cafés, porque el ruido no me molestaba y , por le contrario , el lugar me resultaba muy propicio. Pero con la edad me he vuelto más complicado. Escribo cuando estoy seguro de tener un poco de silencio. No puedo escribir con música , me resulta totalmente imposible. La música es una cosa y escribir es otra . Necesito cierta calma , pero al margen de todo esto, un hotel , a veces un avión , la cada de un amigo o aquí, en casa , son lugares donde puedo escribir. ,. Para escribir la novela uw tengo en la cabeza , ya escrita , espero que la vida me conceda una isla desierta y un año , pido un año. Pero mientras estos bastardos ...los hondureños, los somocistas y Reagan sigan con el proceso de destrucción e Nicaragua, yo no tendré mi isla. No podría empezar a escribir , porque estaría constantemente obsesionado por ese problema. Exige absoluta prioridad. Depende de cada caso. Yo trabajaba todo el día en la UNESCO y después, al volver a casa , escribía “ Rayuela” . Cuando uno quiere escribir, escribe. Cuando está condenado a escribir, escribe. ( “ Entrevistas a Escritores” , El Ateneo, 1996)