miércoles, 24 de septiembre de 2008

Octavio Paz y sus diccionarios

Un novelista necesita su máquina de escribir, pero se puede escribir en cualquier momento, en cualquier parte . A veces compongo mentalmente un poema en el ómnibus o caminando por la calle. El ritmo de la caminata me ayuda a acomodar los versos. Después, cuando llego a casa, lo escribo. Durante mucho tiempo, cuando era joven, escribí de noche. Es más silencioso, más tranquilo. Pero escribir de noche también magnifica la soledad del escritor. Ahora escribo durante la última parte de la mañana y a la tarde. Es un placer terminar una página cuando cae la noche. La prosa es otra historia. Hay que escribirla en un sitio tranquilo y aislado, aunque sea en el baño. Pero por encima de todo, es esencial tener uno o dos diccionarios. El teléfono es el demonio del escritor. Y el diccionario es su ángel guardián. . Yo solía mecanografiar pero ahora escribo todo manuscrito, dos o tres veces, después lo dicto a un grabador. Mi secretaria lo mecanografía y yo lo corrijo. En el caso de la poesía , escribo y rescribo constantemente. . ( Confesiones de escritores , El ateneo, 1996)