sábado, 13 de septiembre de 2008

Augusto Roa Bastos, el piromaníaco exigido

"No se le enseña a escribir a nadie, porqure eso no se puede hacer, pero sí se forma gusto y se orientan lecturas. Estas clases me impidieron escribir durante bastante tiempo, porque tuve que estudiar mucho para dar el paradigma del escritor académico y seguir siendo el buen salvaje venido de los trópicos. ( "La Nación", 8/11/93)
"Después de varios años de silencio, Augusto Roa Bastos escribe con mucho entusiasmo , a un ritmo de diez a doce horas diarias, para entregar a sus lectores una nueva novela: "Vigilia del Almirante". Después de que , en 1974, apareciera Yo, el Supremo Roa Bastos mantuvo tres obras sin publicar y otra , El Fiscal la arrojó al fuego, hoja por hoja. Muchos lo lamentaron , pero 'el dice no haberse arrepentido , porque a pesar de haber trabajado en ella durante unos cinco años, fue una obra que nació fallida. En esos casos es preferible, según su opinión , no conservar el original , con el fin de que no acabe convirtiéndose en un elemento perturbador.. La primera versión de Hijo de hombre, también había sido quemada , pero dos años después , la volvió a escribir en pocos meses". ("El Cronista Comercial" , 9/8/92)